Blog fotográfico con la idea de difundir el maravilloso mundo de la fauna. Todas las fotos realizadas por Pedro Murillo Loras ©.
domingo, 13 de noviembre de 2016
viernes, 11 de noviembre de 2016
miércoles, 9 de noviembre de 2016
martes, 8 de noviembre de 2016
La vanesa o almirante rojo ( Vanessa atalanta), en Parc Europa. Martorell.
Vanessa atalanta, conocida popularmente como “almirante rojo”, “papallona reina”, o “papallona ensangonada”, es una de las mariposas más bellas de Europa –aunque yo, particularmente, sigo inclinándome por Papilio machaon- . Es un lepidóptero de tamaño grande, miembro de la familia Nymphalidae, de hábitos diurnos –ropalócero-, frecuente y fácil de observar.
Distribución: El almirante rojo es una especie ampliamente
distribuida: desde el norte de África, Europa, Asia menor y central, hasta
América del norte, Nueva Zelanda o Haití. Presente en toda la península Ibérica
y Baleares, frecuenta todo tipo de espacios abiertos, durante, prácticamente,
todo el año, en varias generaciones anuales, ya que hibernan en estado adulto.
Alimentación: Los adultos –imagos- se alimentan del néctar
de varias especies de flores, aunque también sienten especial predilección por
la fruta madura o en descomposición. Las orugas se alimentan, casi
exclusivamente, de ortigas, por lo que son consideradas como beneficiosas.
Costumbres: Es una mariposa migratoria, capaz de recorrer
miles de kilómetros. Los especímenes de las diferentes olas migratorias se
mezclan, en otoño, con los descendientes locales, para después marchar, a
finales de invierno o principios de primavera, hacia el norte de Europa.
Reproducción: La hembra deposita los huevos, de forma
aislada, en el reverso de las hojas de la planta nutrícia. Una semana más
tarde, los huevos eclosionan dando lugar a pequeñas orugas de color oscuro, con
abundantes puntitos amarillos, una línea lateral amarilla y espinas de color
claro; que construyen refugios en las hojas, con hilos de seda. Un mes después,
cuando ya han alcanzado el desarrollo completo, iniciarán la metamorfosis,
dentro de una crisálida de color marrón claro, que culminará, tras dos o tres
semanas, con la aparición de la mariposa.
Comportamiento: Es frecuente observar adultos descansando o
“soleándose” sobre zarzas, setos o flores, incluso durante los días más
benignos del invierno. Es una especie de vuelo potente y rápido, capaz de
recorrer miles de kilómetros, hasta llegar a sus lugares de reproducción. Los
individuos adultos muestran el comportamiento denominado hilltopping, que
consiste en situarse en lugares elevados, para vigilar su territorio,
persiguiendo y expulsando a cualquier individuo que lo sobrevuele.
Curiosidades: Parecen sentir curiosidad por las flores
moradas o azules y les atrae la fruta madura, o en descomposición.
sábado, 5 de noviembre de 2016
Gatos de las calles de Martorell. Gatas Carey, un poquito de su historia.
Las gatas carey son, sin duda, una de las manifestaciones felinas más extraordinarias que nos podemos encontrar. Aunque no se trata de una raza propiamente dicha, sino de un patrón de color que puede ser encontrado en varias razas de gatos, se trata de un animal que nunca deja indiferente a quien tiene la oportunidad de verlas de cerca.
La sabiduría de la calle nos dice que las gatas carey son
símbolos de buena suerte. Según la
cultura celta tener una gata tricolor en casa trae fortuna al hogar, y los
marineros japoneses tenían como premisa obligatoria el llevar gatas carey en
sus barcos como protección contra los malos espíritus y las tormentas. Hoy en
día, en Estados Unidos son conocidas como los gatos del dinero. Si a ello sumamos que la distribución de su color es única e
irrepetible nos encontramos con una de las manifestaciones felinas más
deseables que podemos encontrar.
Características de las gatas carey:
Cuando hablamos de manto carey nos referimos a aquellos
ejemplares, independientemente de la raza, que presentan conjuntamente los tres
colores básicos en los gatos, naranja, en todas sus variaciones (cremas,
canela, rojo…), negro o alguno de sus derivados (gris, azul, marrón oscuro…) y
blanco. Si no tienen los tres colores a la vez, aunque presente diferentes
tonos de naranja o de negro, no pueden considerarse ni tricolor ni carey. El
nombre hace referencia a la semejanza con el
interior del caparazón de las grandes tortugas de los mares tropicales,
utilizados para la realización de objetos decorativos, y que desgraciadamente
las está llevando a la extinción.
Existen otras manifestaciones tricolor que no pueden
considerarse propiamente careys. La particularidad del manto carey se basa en
que los tres colores se encuentran muy mezclados, sin formar manchas
diferenciadas, aunque repartidas de forma armoniosa. Con frecuencia las gatas carey poseen lo que
se denomina la llama, se trata de una mancha alargada de tono rojizo situada en
la frente. Sus ojos son, por norma general, naranjas oscuros o cobre, y su hocico y sus almohadillas varían entre
negro, rosa o moteados en los dos colores anteriores.
Su diseño es único e irrepetible, no existen dos gatas carey
iguales, ni siquiera si se acude a la clonación. En diciembre de 2001 se
intentó clonar a la gata carey Rainbow a
partir de su material genético. Su clon,
llamada Cc, resultó ser atigrada y
blanca, a pesar de haber sido creada a imagen y semejanza de su madre
carey.
Genética de las gatas carey:
¿Por qué hablamos siempre de “gatas carey o gatas tricolor”?
La respuesta es sencilla, porque prácticamente la totalidad de los ejemplares
que presentan este manto pertenecen al sexo femenino.
Echemos un pequeño vistazo a la genética de estas bellezas.
La presencia de esta coloración está ligada a dos genes: el gen del color negro
y el gen del color rojo, ambos ubicados en el cromosoma X. Por lo tanto, es
necesario poseer dos cromosomas X para poder gozar de ambos colores a la vez.
Puesto que las hembras son XX existe la posibilidad de que se mezclen ambos
cromosomas, mientras que los machos XY solamente podrán poseer uno de los dos.
Entonces ¿existen machos careys o tricolor? Para que un
macho posea el patrón carey ha de tener un código genético XXY, en el que cada
X lleve uno de los colores exigidos. Esta combinación genética es una
alteración no habitual, considerada, incluso, aberración genética, por lo que
los ejemplares que la poseen son, en su mayoría estériles y su esperanza de
vida es más corta de lo normal. Es lo que se denomina síndrome de Klinefeltter.
El carácter de las gatas carey.
Como ya hemos visto, no se trata de una raza propiamente
dicha, sino de un manto sorprendente e inimitable, por lo que el carácter de
los ejemplares carey estará directamente relacionado con las hembras de la raza a la que
pertenezca la gata. Sin embargo, podemos
decir que, por lo general, las gatas carey poseen un carácter fuerte, activo, e
independiente. Cariñosas con su humano y
algo impredecibles, lo que las convierte en divertidas compañeras de vida.
Leyenda y realidad de las gatas carey.
Unos animales tan diferentes y enigmáticos, con propiedades
casi mágicas, no podían prescindir de una hermosa leyenda que explique su
presencia entre nosotros
Cuenta esta leyenda que hace ya varios siglos el sol,
cansado de observar anónimo el trascurrir de la vida en la tierra quiso
participar de ella. Para ello pidió ayuda a la luna, quien debía cubrir su
ausencia con el fin de que los humanos no se percatasen de que el astro rey no
estaba en su lugar. Así fue como un
caluroso día de junio la luna cubrió lentamente al sol y fue poco a poco instaurando
la oscuridad en la tierra, lo le dio oportunidad al sol de ausentarse y hacer
realidad su sueño de ser corpóreo. Para cumplir su deseo y pasar desapercibido
entre los mortales, el sol eligió al ser más perfecto, ágil y discreto de la
tierra, una gata negra.
La luna, cansada de cubrir las espaldas al sol, se retiró
del cielo, lo que obligó al sol a salir corriendo del cuerpo de la gata para
evitar ser descubierto. Fue tan rápida su huida, que dejó tras de sí algunos
rayos solares, que cubrieron el manto de la gata negra de cientos de toques
dorados. A partir de ese mágico momento toda la descendencia que nació de
aquella gata llevaba en su manto los rayos solares que el sol olvidó en su
madre, otorgando a su cuerpo miles de tonalidades anaranjadas y doradas propias
de los rayos del sol.
Una hermosa leyenda, qué duda cabe, digna de estos seres
mágicos e inimitables. Sin embargo, la realidad de estos hermosos seres es bien
distinta. En el mundo real las hijas del sol son huérfanas del cariño de los
humanos. Por algún desconocido e injusto
motivo las gatas carey no son de la preferencia de la mayoría de los
propietarios de gatos. Muchas de las asociaciones y protectoras tienen siempre
algún problema añadido cuando el ejemplar a encontrar familia posee un manto de
estas características. El por qué no está muy claro, sobre todo cuando tenemos
en cuenta que las gatas carey tienen, aparte de un carácter maravilloso, un atractivo físico inimitable y único.
Cuando elegimos compartir nuestra vida con una gata carey podemos tener la
total y absoluta certeza de que no existe ni existirá jamás un animal como el
nuestro. Podemos asegurar que seremos
unos privilegiados por poder tener a nuestro lado una joya inigualable que podrán admirar pero
nunca imitar.
martes, 1 de noviembre de 2016
Urraca (Pica pica), en plaza del Sol. Martorell.
Características : Urraca (Pica pica)Su plumaje
blanquinegro y su larga cola son de sobra conocidos. Las partes negras del
plumaje de este gran córvido de cola muy larga despiden destellos purpúreos,
azules y verdes. Los hombros, el vientre y los flancos son blancos.
Mide 46 cm de longitud y tiene una envergadura alar de 60
cm.
Emiten su voz de alarma ante el más mínimo contratiempo.
Hábitat : Vive
en tierras de cultivo con setos, matorrales y árboles, bosquecillos campestres,
parques y jardines.
Reproducción : La pareja de urracas, llamadas también
"maricas" en algunas zonas, vive unida de por vida, permaneciendo en
su territorio de cría, si los inviernos son moderados.En marzo ambos cónyuges
construyen al despuntar el alaba su nido esférico, con entrada lateral. Lo
sitúan en la región de las copas de los árboles o a un metro de altura en
matorrales e incluso en zanjas de desagüe por debajo del nivel del terreno
circundante, pero siempre entre ramas gruesas como un dedo y entre tallos.
Algunas parejas de urracas incuban en los setos de los arcenes de las
autopistas, donde nadie las molesta; otras en los espacios urbanos, es decir,
en lugares donde no se practica la caza.
En lo más profundo del nido la pared de barro mide 4 cm de
espesor. El nido está protegido por arriba mediante una cúpula. Ésta consta de
ramas, colocadas para que realicen función de travesaños y con frecuencia emplean
troncos de zarzal.
La época de cría abarca desde abril hasta junio. Ponen una
nidada por año, con unos 5 ó 6 huevos. La incubación dura entre 17 y 18 días.
Los polluelos permanecen en el nido unos 22 a 27 días. Mientras dura la
incubación, los adultos adoptan una actitud discreta y silenciosa.
Dieta : Desde principios de año hasta el otoño comen,
básicamente, insectos, que en invierno tampoco les faltan. Buscan la comida en
el suelo o saltan por encima de los matorrales.
Las urracas capturan ratones, lagartijas y saquean los nidos
de otras aves, hasta del tamaño del faisán. Recogen animales atropellados en
las carreteras, siendo tan hábiles en ello que es rara la ocasión en que la
urraca muere también atropellada. Estas aves se acercan también a las carroñas,
una vez que animales más poderosos han abierto los boquetes. En invierno
todavía encuentran algo aprovechable en los vertederos de basura, dedicándose
entonces a comer mayores raciones de granos de cereales y otras semillas.
Vida y costumbres: El vuelo de la urraca es lento y
desgarbado pero plantea tales problemas al superdotado azor que éste prefiere
no fijarse en ellas.
Las urracas, criadas desde polluelos, se muestran muy
dóciles con su amo, pero resultan molestas por su tendencia a robar objetos
brillantes, como gafas, llaves y joyas.
Las urracas aprovechan todas las oportunidades que les
brinda la civilización. Así, por ejemplo, cuando se ven acosadas por los
depredadores, anidan entre las casas o junto a las carreteras de gran
circulación. Por eso son de esos pájaros que, por su vinculación al progreso,
no necesitan leyes protectoras.
Quizá su único enemigo sea el críalo, que parasita sus
nidos, muriendo las crías de hambre.
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