miércoles, 16 de noviembre de 2016

La gallineta común o polla de agua (Gallinula chloropus), en río Anoia. Martorell

Macho
Hembra

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La polla de agua, Gallinula Chloropus, es un ave terrestre y nidífuga, del orden de los Ralliformes, que pertenece a la familia Rallidae.
Si bien habita en todos los continentes, salvo la Antártida y Australia, la subespecie que protagoniza esta ficha, Gallinula chloropus chloropus, se encuentra distribuida por Eurasia y el N de África, así como por los archipiélagos de Canarias, Azores y Cabo Verde.
Muchos de los ejemplares que han establecido su hogar en Europa occidental y meridional son sedentarios; el resto, al igual que los que habitan las demás regiones del Viejo Continente, emigran hacia regiones situadas más hacia el S o el O durante el otoño, a fin de establecerse en lugares más apropiados para afrontar los rigores del invierno.
La polla de agua es un ave regordeta, de tamaño mediano -mide unos treinta y tres centímetros del pico a la cola y su peso oscila entre el cuarto de kilo y los trescientos treinta gramos- que resulta fácil de reconocer por el escudete frontal, rojo vivo, el pico rojo con la punta amarilla, el dorso pardo oscuro y el plumaje negruzco de buena parte del resto del cuerpo. Sus patas son verdosas y presentan un anillo rojo en su  parte superior, en la zona desnuda de la tibia-tarso.
Los individuos jóvenes poseen plumaje pardo oliváceo, exhibiendo pico y escudo frontal verdosos. El plumaje del vientre es blancuzco.
Nada bien y al nadar mueve la cabeza rítmicamente, sacudiendo de vez en cuando la cola. A distancia se la distingue de la Focha común porque nada con la cola levantada, lo que permite observar el destello blanco de sus infracoberteras caudales, y por la lista blanca que luce a lo largo de los bordes de sus alas. En ocasiones también bucea.
Levanta el vuelo chapoteando en el agua y una vez en el aire se ve como cuelgan sus patas. Por lo general vuela bajo y, cuando lo hace, no se aprecia la franja alar blanca. Como le cuesta un tanto alzar el vuelo, al sentirse amenazada suele optar bien por sumergirse, bien por huir corriendo sobre la superficie del agua para refugiarse entre la vegetación que crece en las orillas.
Su reclamo consiste en un “cruic” bisilábico, graznante, ronco y penetrante.
La polla de agua es un animal omnívoro que se alimenta tanto de animales, invertebrados acuáticos, como de las partes verdes (hojas y brotes) de las plantas acuáticas, así de aquellas que flotan en el agua como de las que crecen en las orillas y bordes de las charcas y riberas en que habita, y de sus semillas.
Ocasionalmente, se la ha visto alimentándose de pequeños vertebrados, como peces, ranas y renacuajos. De manera excepcional consume, también, lagartos ahogados.
La Polla de agua nidifica junto a las charcas y las presas en que habita. La época de cría se extiende de marzo a julio, aunque varía en función de la latitud del lugar que se considere. En Canarias dicho período parece que es mucho más amplio, pudiendo abarcar de febrero hasta agosto.
Cuando las aves se establecen en su zona de nidificación, se constituyen las parejas. Luego cada una de éstas reclama para sí un territorio, territorio que le permitirá alimentar y criar a sus polluelos.
A continuación ambos progenitores construyen el nido. Éste se conforma con las hojas secas de las cañas, los juncos o los carrizos que crecen en las charcas y presas, adquiriendo forma de plataforma. La pareja pone buen empeño en disimularlo entre la vegetación de las orillas, a fin de ocultarlo a ojos de posibles depredadores. Lo normal, como se ha dicho, es disponer el nido cerca de la orilla de la charca, aunque a veces se establece a varios metros de ella o sobre las ramas que flotan en el agua.  Excepcionalmente nidifican en árboles (hasta 8 m) o en nidos abandonados de otras especies.

El número de puestas que se efectúa en cada temporada es de dos, aunque  se han llegado a observar tres en un mismo año. Esta es la razón por la que pueden verse adultos  alimentando a la vez  a pollos de una puesta, con sólo unos pocos días de vida, y de la anterior, individuos ya juveniles. Por lo que se refiere al número de huevos por puesta, oscila entre seis y diez. Eventualmente, 13 huevos.


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