Las hembras que son el doble de grandes que los machos,
suelen ser de coloración clara, blanca o amarilla, con los costados más oscuros
y, a veces, marcas rojas en el abdomen. También suelen mostrar dos bandas
oscuras en el cefalotórax.
Alimentación y defensa:
La araña cangrejo de las flores es, como otros miembros de
esta familia, un depredador al acecho. Se agazapa principalmente entre los
pétalos de las flores y espera a que los insectos o, incluso, otra araña entre
en sus proximidades. Con sus cortas patas posteriores la araña se agarra al
sustrato. Las patas anteriores, que se mantienen en posición abierta, son mucho
más potentes y agarran a los incautos visitantes florales con sorprendente
velocidad, al tiempo que les propina un mordisco venenoso. Las presas son
consumidas sobre la propia flor y el contenido de las mismas se succiona a
través de dos diminutos orificios, de modo que sólo se deja un exoesqueleto
seco casi intacto. Sin embargo, a pesar de su aspecto voraz, son inofensivas
para el hombre.
Gracias a su capacidad para cambiar de color, las arañas
cangrejo de las flores gozan de un extraordinario camuflaje sobre flores
blancas o amarillas. Sólo las hembras adultas pueden llevar a cabo este proceso
activo de camuflaje, que tarda un par de días en completarse. Las
investigaciones realizadas sugieren que dicho camuflaje convierte a las arañas
en difíciles de detectar tanto por sus presas como por sus depredadores potenciales.
Reproducción:
Hábitat:
Sus hábitats característicos son los espacios abiertos,
tales como prados, páramos y campos, pero también caminos soleados y linderos
de bosques, descampados y jardines. En Europa Misumena aparece desde
Escandinavia hasta el Mediterráneo. También se encuentra en el norte de Asia y
en Norteamérica
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